miércoles, 21 de noviembre de 2012

Costa Atlantica. Episodio I

Que os creíais, que os libraríais de mis vacaciones, ERRORRRRR!!!
La vuelta empieza de Bangor a Boston por la costa atlántica, con buena dosis de humor y un toque retro.
En la puerta de Walmart.


Después de que John nos acercase a Bangor donde tenía que recoger a su familia, para celebrar todos juntos que había acabado el Apalachian Trail, nosotros nos dedicamos a buscar algún sitio para comprar dos bicis baratas, que nos permitieran llegar a Boston. Las tiendas de bicis las descartamos pronto, las bicis que tenían se nos salían de presupuesto. Acabamos en un Walmart, pillando dos bicis muy pintonas de paseo. Solo tenían 7 marchas, un solo plato, pero llevaban todo el equipamiento deseable y valían 150$. Una vez cargadas nos dirigimos al camping de Bangor que estaba en la otra punta de Bangor donde cristo perdió la sandalia. En este trayecto ya nos dimos cuenta de que sufriríamos más de lo normal con estas bicis.
Auténticas old school.

Tras levantarnos animados por la nueva actividad emprendemos el camino al parque de Acadia. Mucho tráfico y carreteras de rectas con cuestas nos van poniendo en aprietos. Avanzamos lentos y no muy animados. En la parada a comer nos ponemos redondos en el super y después nos cuesta coger la marcha.
La llegada a Acadia no es esperanzadora, hay unas cuestarracas que flipas, sube y baja constante. Con filosofía llegamos al camping previsto, un sitio bien guapo. Como hay servicio de buses por todo el parque nos vamos a comprar a Bar Harbor con el bus, y menos mal porque el trayecto hubiese sido tremendo.



Plaza de camping con vistas al mar.

Bar Harbor.
Nos levantamos y nos disponemos a realizar el park loop road, pero tras los primeros kilómetros de cuestas abandonamos la idea, aparcamos las bicis en Bar Harbor y nos vamos en autobús a ver un faro que prometía espectacular y se quedó en promesa.


Tras la vuelta en bus decidimos usar un sistema híbrido, cogeríamos el bus en el que puedes ir con la bici hasta algún sitio y volveríamos por pista a Bar Harbor. Y acertamos, por las pistas solo se puede ir en bici, a pie o a caballo, discurren por bonitos sitios y son llevaderas.

Por las pistas.



Montones de lagos.


Los famosos puentes.

Bar harbor.
Por lo menos nos fuimos a dormir con una sensación mas grata después de disfrutar de la tarde en bici.

lunes, 12 de noviembre de 2012

100 Millas SALVAJES!!!! se nos acaban.

Quien lo diría tras esos momentos de apuro, después de comer todo se ve con otros ojos. Tenemos que seguir caminando que la etapa no acaba aquí, hay que ir al Birches camp que es el punto de partida para atacar el Katahdin que es donde daremos por finalizada la parte de andar de nuestro periplo. Sigue llovisqueando pero nos da igual solo queda un día de pateo, y hemos comido. Decidimos seguir unos carteles que por una zona selvática nos llevan hasta the Birches. Tenemos que bajar a la caseta del ranger, estamos en un parque natural estatal y hay que registrarse. Como hemos recorrido las cien millas tenemos derecho a quedarnos en The birches camp gratis. Si solo vienes con el coche aquí te quedas en otro campamento y tienes que pagar.

Esta muuuu locoooo!!!
 Hay muchas familias y pandas de amigos en sus parcelas con sus barbacoas. La gente nos pregunta si somos thru hikers,  les decimos que solo hemos hecho las cien millas, pero aun así se quedan alucinados. Algunos nos preguntan si subiremos al Katahdin. Parecen asombrados. Nos vamos a nuestro campamento que tiene 2 lean to, ocupamos uno entero. Esta vez hay una instalación para osos con unas sirgas entre los árboles. Mola no tener que comerse el tarro. Cuando ya estamos a punto de irnos a la cama con nuestro horario de gallinica aparece un tío de los que nos había preguntado antes y nos invita a ir al otro campo que es el día de los hikers y organizan una barbacoa y unas cervezas. A pesar de que estamos cansados nos acercamos pero como no vemos nada nos volvemos a dormir que mañana será un día duro.

Hoy hemos dejado nuestras mochilas y hemos cogido unos daypacks que te dejan en la oficina del ranger para subir al Katahdin, así puedes dejar tu mochila con el resto de las cosas allí. Esto facilita mucho la logística. En la entrada de la senda hay una chica que toma nota y se asegura de que rellenes un papelito con donde vas y porque ruta. Esto debe de ser para los rescates en caso de que no aparezcas.
La mañana es húmeda y sudamos como gorrinillos. El sendero a tramos baja torrentera. Se nos mojan los pies pero nos da igual solo queda esto.

Principio de la subida.

Parte interesante de la ascensión
 Ganamos altura rápidamente con cada vez más frecuentes trepadas por bloques de granito, hasta que por fin llegamos a lo que parece la cresta somital, aquí corre cierto viruji. Este tramo es muy entretenido con continuas trepadas por buena roca y por fin fuera de los árboles. Cuando parece que llegamos a la cima, resulta que no, estamos en un altiplano enorme y al fondo se ve la cima. Elena se china que te cagas XD. Lo que pasa es que es una actriz tremenda, método estanislav incluido y saco sus mejores poses en la cima.

Aquí es donde acaba el AT.

Miranos ahí a tope.
 Nos queda bajar rápidamente para llegar a coger el shuttle que pone el albergue donde nos quedamos esa noche en Millinocket.
El paisaje es bonito a pesar de la neblina persistente y alguna que otra gota.
La crestica

Estoy hecho un joven castor, mira como dirijo el grupo. Que porte, que saber estar.

Panorámica to guapa ahí ko.


Sudando por la humedad cerca de the birches.
 Conseguimos llegar pronto, dejamos constancia en el buzón de que hemos bajado del Katahdin y nos vamos a esperar en la caseta del ranger al shuttle. Mientras esperamos apareció John "el humitos" que tras 15 años había acabado el AT. Charlamos con él y como dormíamos en el mismo albergue y él tenía el coche allí se ofreció a acercarnos a a Bangor al día siguiente. Redondo.
Amaneció una furgoneta con sofás para culos XXXXXL en lugar de asientos que nos llevo al albergue. Allí tenían ropa para prestar para así poder hacer la colada de todo lo que llevas que es un puntazo.
Con la ropa prestada nos fuimos a cenar a un típico bar de tranqueros, de hecho estaban con un episodio de leñadores extremos en el que salía el dueño del local.
 Volvimos a cebarnos cenando, que grande. Dormimos como troncos, las cien millas habían terminado y ahora empezaba otra pequeña aventura.

Típico pueblo yanki, con su típico camión en el balcón.

viernes, 9 de noviembre de 2012

100 Millas SALVAJES!!! Episodio III

Comienza un nuevo día, que aparentemente será de clima mejor.  Recogemos y Elena se da cuenta que lleva un pequeño agujero en el bolsillo lateral de la mochila. Le echo un vistazo y le pregunto a Elena si llevaba comida ahí, en principio dice que no, pero al meter la mano descubrimos la bolsa con las frutas desecadas, también tiene un agujero. Los roedores han hecho de las suyas. Ya sabemos que no se puede dejar nada fuera de la bolsa de comida.

Largisimos barrizales con sus característicos pasillicos.

Playas de agua dulce.
Por fin se ve el Katahdin al fondo.




 Empezamos a caminar a buen ritmo ya que la etapa de hoy es la más larga en distancia. Los largos tramos de tablones se suceden por los barrizales, esta zona es muy llana y avanzamos muy rápido. La monotonía nos hace avanzar, sin tomar muchas fotos. Las millas se van sucediendo a un ritmo vertiginoso. Paramos a comer y aquí empieza la odisea. Al volver a caminar a Elena le da un tirón en la pierna, apenas puede caminar y estamos en medio de ninguna parte a dos días de camino de una carretera privada de tronqueros(loggers). El panorama no pinta bien, vamos avanzando muy despacio hasta que Elena explota, bajonazo!!!!


Letrinas.



 A trancas y barrancas llegamos al lean to donde hay un abuelo de 70 años con una larga barba blanca. El tío es bastante curioso. Nos comenta que podemos dormir en el cobertizo, pero que el se levanta como 7 veces por la noche para mear y que comienza a andar a las 5 de la mañana para que le cunda el día porque va muy despacio. Decidimos montar la tienda, nos pregunta por el diseño y por donde la habíamos comprado, a mi se me hincho el pecho como a un palomo y le dije orgulloso que la había hecho yo.

Más tarde aparecieron mas andarines, uno de ellos  un autentico ultraligero, apenas llevaría 5 kilos en total en su mochila. Tenía pinta de hacer etapas muy largas.







La cosa no pintaba bien por la mañana, había llovido por la noche y la mañana pintaba parecida. Además para colmo los malditos roedores se han subido por la cuerda a la bolsa de la comida han hechos unos pequeños agujeros en la tela  y se nos han comido 2 días de comida, ahora si que vamos a pasar hambre!!! Salimos despacico porque Elena sigue con las molestias, paramos de vez en cuando para que estire, así aguanta un rato.


Compañera del bosque tomando el sol.

Más setas curiosas.

Varios estados.
Humedad y cuestas para comenzar el día.

Lo "reseñable" del día.



Extra de cuesta y humedad.
Los sube y bajas no dan tregua y a Elena le duele bastante, intento convencerla para que pare cada poco rato y estire. A la hora de comer con un calor sofocante, con la humedad paramos en la orilla de un lago, y le ayudo a estirar, paramos a comer y aprovecho para darme un baño, el agua está fresquita.
Bañito para celebrarlo, durante la parada de la comida.
Reanudamos la marcha despacico hasta llegar al otro extremo del largo lago donde decidimos montar el campamento para tener agua y poder descansar más tiempo. Obligo a Elena a estirar abundantemente, nos tomamos el último bloque de ramen para los dos y a la piltra pronto que se esta echando la niebla.


El día amanece como se puso con una nieblaza de escandalo, comenzamos la subida al ultimo montículo del día,  a ratos llueve un poco, pero el culo ya nos huele a hamburguesa, hoy tenemos que llegar a la carretera y a una gasolinera con restaurante.

Última subida del último día.

Último tramo de senda antes de la carretera.
Los últimos metros, por fin asfalto y ¡COMIDA! yujujui, acabamos bajo una persistente lluvia pero nos da igual, hay comida. Nos pedimos la hamburguesa doble con todo una auténtica delicia. Postre y el copón!!! Nuestro estomago se resiente al comer tanto después de estos día de racionamiento máximo.
Por fin comida!!!!

Y postre!!!!
 Y con esto acabamos las cien millas!!!! Solo nos queda subir al Katahdin. Pero esto lo dejo para la próxima entrada.


martes, 6 de noviembre de 2012

100 Millas SALVAJES!!! Episodio II

Hoy comenzamos con una potente subida que nos pone las pilas y nos hace sudar entre la niebla hasta que llegamos a la cima de la Barren Mountain, desde donde deberíamos tener unas espectaculares vistas de un macrolago, pero ohhhhhhhhh no se ve nada debido a la espesa niebla que se apreta en el fondo del valle, para la próxima vez.

Genuina cuesta bien alicatada, y bien empinada.

Disfrutando de las vistas.

Cumbre y antigua torre de vigilancia de incendios.

Detrás se puede observar el fondo del valle, si tienes superpoderes.
Continuamos por un sube baja a montañicas constante que nos va minando poco a poco, hace calor y vamos con el agua justa, además en uno de los carteles que vamos encontrando nos advierte que donde vamos a dormir no hay agua. Todos los arroyos donde teníamos previsto repostar están secos. Mal rollito, menos mal que cuando estamos a punto aparece un arroyuelo donde nos saciamos y decidimos que seguiremos un poco más para acampar al lado de un lago.

Curiosa ciénaga en un collado.

Echando la vista atrás, las montañas que vamos pasando.

Por fin algo de paisaje y cielo abierto. El bosque nos rodea.
Intentando sacar paisaje.

Más bajadas a muerte.

Campamento de ensueño con bañico y todo.
Que vistas del campamento.

Colgando la comida.
El día comienza como acabo el anterior, andando...
En la guía recomiendan un "side trail" para ver el gulf hagas que dicen que es la bomba. La realidad es que no lo hace ni dios, es un río agreste con un montón de miradores, que lo serían en los ochenta porque ahora lo que se ve son árboles bastante creciditos. Así que no hacemos mas que subir y bajar para no ver nada. Aunque lo cierto es que al final, justo donde acaba hay un sitio bien chulo donde el río se bifurca en dos ramales y forma unas pozas preciosas.
Primera poza del gulf hagas.

Otro de los "espectaculos" del gulf.

Poceta donde nos dimos un baño y comimos.
Conforme va pasando el día la cosa se va nublando y poniendo más chunga, llegamos a un cobertizo donde conocimos a John que nos dijo que había mirado el tiempo con el teléfono y que daban pozales de agua. Después de esta previsión decidimos quedarnos en el cobertizo.
En el cobertizo como un rajá.

John nos pregunto si nos importaba que encendiese fuego, le dijimos que sin problema, ERRORRRRR!!!!
Lió una jumera que se metía dentro del cobertizo que nos dejo más ahumado que el salmón noruego. Para colmo empezó a aparecer gente conforme la luz desparecía, hasta tal punto que estábamos como sardinas en lata. Eso si, cuando empezó a jarrear agradecimos no estar más arriba en la tienda de campaña. Desayunamos tranquilamente y como la cosa no mejoraba nos fuimos hacia nuestro objetivo, el punto más alto de nuestra travesía, el White Cap desde donde hay una magnificas vistas del el Katahdin, que no pudimos aprovechar porque apenas nos dio para echar una foto y bajar a todo que dábamos.

White Cap remojadito.
Camino remojadito, ideal para los pies.

Camino de Cooper falls.

 Elena se jugo una hipotermia cuando paramos a comer algo, con lo que continuamos sin mucho parar para evitar el frío. Cuando el día se empezaba a hacer largo llegamos al Copper falls lean to donde pensábamos dormir, como estaba ocupado montamos la tienda cerca y dormimos tras nuestra frugal cena.