Tras nuestra desagradable experiencia con el transporte público austriaco decidimos ir a Viena en bici, YUJUJUIIIII!!!! Me encanta, la bici sin peso a toda virgen por los carriles y las calles vienesas ME ENCANTA!!! Así el turisteo no se me hará tan duro. Es una gozada llegar al centro de Viena por un carril bici perfectamente señalado.
| Viena, cuidado, que estamos muuuu LOCOS!!! |
| Los reclamos de la ópera. |
| El tranvía, como en ZGZ, que europeos. |
Poco a poco vamos viendo los edificios importantes e incluso entramos a ver las estancias imperiales. En un principio me chiné, porque lo primero que nos encontramos fue una exposición de toda la vajilla imperial de todos los tiempos, que montonera de platos y todos muuuuuuuyyyyyyy parecidos.
| Sisi, digame. |
| Como me molo en bici XD! |
Luego ya pasabas a la vida de Sissi, que la tía fue una mujer adelantada a su tiempo en cuanto a que se dedicaba a viajar, a mantenerse bella y a practicar deportes de riesgo. Aun así fue una desdichada y murió a manos de un anarquista italiano que la mato con una lima, que cutre.
| Espectacular fuente. |
| En mi especialidad, hacer el tonto. |
| Totalmente integrado |
| Más integración. |
Una vez salimos de aquí vimos el resto de la ciudad, como aun teníamos tiempo nos acercamos a ver el palacio de verano en las afueras de Viena. En mala hora fuimos hasta allí. Se me rajo la cámara por la válvula, y a Elena la echaron de muy malas formas del patio de entrada del palacio porque nos se podía entrar con bici. Aventuras para encontrar una tienda de bicis pero lo conseguimos y pudimos continuar. Cenita y al día siguiente a Munich.
Puedo certificar que esta vez tu lengua tiene un aspecto de lo mas normal :-)
ResponderEliminarLa sende